jueves 11 de noviembre de 2010

La violencia contra medios y periodistas mexicanos se desboca en una semana




Un periodista asesinado en Matamoros,Tamaulipas; el edificio de un periódico y su redacción baleada en Acapulco, Guerrero; dos fotógrafos en Chihuahua exiliados; un reportero amenazado de muerte en otro estado del norte; y una reportera en el Distrito Federal agredida por manifestantes. En menos de una semana, entre el pasado viernes 5 de noviembre y este jueves 12, ocurrieron todos esas agresiones contra periodistas y medios en México, en diferentes estado del país.

En medio de ello, la SIP realizó su Asamblea Anual en Mérida,donde volvió a reiterar la necesidad de que en el caso mexicano,los ataques que incluyen desde intimidaciones hasta asesinatos, deben ser investigados y resueltos por las autoridades. Con más razón, después de los casos descritos, se fortalece esta exigencia.

Los casos:
. El viernes 5, el reportero Carlos Guajardo Romero, de El Expreso, fue acribillado en medio de un fuego cruzado entre militares y narcotraficantes en la ciudad Tamaulipeca de Matamoros.
. El lunes 8, dos fotógrafos de El Diario de Chihuahua fueron amenazados por familiares de una persona muerta en un accidente de tránsito, y optaron por salir del país.
. También ese día, un corresponsal de un diario regional (no se da precisión de nombre y lugar por solicitud del afectado) presentó una denuncia ante las autoridades, por amenazas de muerte proferidas por supuestos miembros del crimen organizado.
. En la noche del miércoles 10 de noviembre, la fachada del diario El Sur,de Acapulco, Guerrero, fue balaceada. Los agresores entraron a la redacción e hicieron varios disparos. No hubo heridos y el director del medio responsabilizó al gobierno del Estado por la agresión.
. En la ciudad de México, ese mismo jueves, una reportera de Milenio TV fue agredida por manifestantes del extinto Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

A continuación, la editorial publicada en Acapulco,por el director de El SUR:

A la sociedad y al gobierno
El ataque sufrido anoche por este diario se produjo en medio del deterioro generalizado del Estado de derecho en Guerrero. No sirve, nunca ha servido, la excusa de que la violencia se ha generalizado en todo el país, para justificar la inmovilidad de las autoridades estatales, su torpeza, su complicidad y la impunidad que prevalece en casi todos los hechos de violencia que caracterizan a la entidad en estos días.
Tampoco podemos desvincular este atentado, que sin la menor duda es contra la libertad de expresión, del contexto generado por la política activamente hostil impuesta por el actual gobierno estatal en su relación con El Sur.
Y sin embargo, este diario demanda de las instancias oficiales una investigación puntual y transparente, que no deje duda acerca de las intenciones que tuvo el traumático episodio de anoche en el que estuvo en riesgo la integridad física de una docena de reporteros, editores, correctores, formadores-diseñadores y auxiliares de redacción de este periódico.
La libertad de expresión no puede estar sometida a intereses inconfesables, sean de la índole que sean.
Por ello, la comunidad de El Sur exige a las autoridades estatales, y particularmente al gobernador, medidas institucionales suficientes, claras y oportunas que garanticen el libre ejercicio del periodismo en Guerrero y la vida de los periodistas. Es su obligación y su responsabilidad.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada